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Ellos nacieron para ser padres

15/07/2009 11:48 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Zully Tenorio y Ricardo Calvo buscaron la oportunidad de ser padres y Dios puso en su camino a Sebastián a través de la adopción. Por: Arianna P/Periodista

“Nosotros queríamos un hijo y ese hijo quería unos papás”, así de sencillo nos lo explicaron doña Zully y don Ricardo lo que significó la llegada de su hijo Sebastián, cuando tan sólo faltaban 15 días para que él cumpliera dos añitos.

Luego de numerosos y cuantiosos tratamientos de fertilidad, en donde se veían involucrados sentimientos, la familia Calvo Tenorio tomó la decisión de buscar ese anhelado niño fuera de los avances de la tecnología y la biología, ellos eligieron ser padres adoptivos.

La adopción ya la habían valorado previamente, pero esta premisa se convierte en realidad, luego de dos años sometidos a varios tratamientos y una incierta apuesta económica y emocional.

Los padres del alegre Sebastián, aseguran que el instinto paternal y maternal se despierta de la misma forma, aunque el origen sea distinto, doña Zully añadió: “cuando se llenan los documentos para iniciar el trámite surge un embarazo psicológico, la idea de ser padres se convierte en algo más concreto que un tratamiento médico”.

Rompiendo estigmas

Lejos de pensamientos equívocos. “la adopción no es una labor social, es una oportunidad para dar y recibir amor”, enfatizó don Ricardo, quien además no dudó en afirmar que era el medio para darle equilibrio a su familia.

Es por esto, que luego de investigar alternativas para buscar un hijo, se decidieron por el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) –ente especializado en el tema— que ofrecía asesorías, talleres y un acompañamiento en todo el proceso.

En estos casos, no sólo se evalúa la cantidad de amor que los padres tienen para dar, sino la idoneidad y aptitudes emocionales junto con las redes de apoyo que éstos posean para comenzar la crianza.

Y aunque en esta ocasión el proceso fue sumamente rápido, el tiempo de espera lo determinan las condiciones que los futuros padres impongan, “nosotros sólo queríamos ser padres, así que lo aceptábamos como fuera, no tenía sentido escoger el color de piel, los ojos y el género”.

Con unos ojos brillosos que solamente podían transmitir ternura, la madre afirmó que “la fuerza del amor es tan increíble que cuando nos entregaron a Sebastián, él salió corriendo y nos abrazó… no sé cómo es el amor que se le tiene a un hijo biológico, porque no lo tengo, pero a Sebas lo adoro y daría mi vida por él”, completó.

Don Ricardo apartó sus ocupaciones en criminología, para detallarnos cómo su vida dio un giro completo con la llegada del pequeño. “Teníamos las preocupaciones de cualquier padre primerizo, nos invadía la inquietud, nos preguntábamos cómo sería y cuando ya llegó, pasamos días sin dormir mientras nos acoplábamos al nuevo rol de padres”, comentó Calvo.

De igual manera, la madre, quien también es educadora, afirmó que “… fue un embarazo atípico y prematuro, porque el proceso duró tan sólo 3 meses después de que se llenó el último documento…”.

Un total de 15 familias estaban optando por la misma adopción, y la pareja a la que le fue concedida la solicitud, fue a doña Zully y a don Ricardo, quienes no podían dejar de pensar en ese momento. “El plan de Dios es tan perfecto, que Sebastián estaba ahí esperando por nosotros, tanto como nosotros lo esperábamos a él”.

¿Cómo explicarle su verdadero origen?

La transparencia en esta familia ha sido un adjetivo calificativo, desde hace 3 años que Sebas vino a completar sus vidas, se le ha explicado todo el proceso.

“Él nació desde mi corazón”, señaló la madre y aunque en definitiva hay preguntas que ella no puede responder, porque no estuvo en ese momento, constantemente le cuentan al niño, que otra persona fue quien lo tuvo, y que ellos lo esperaban con ansias.

“Pienso que los amo”

No cabe duda que Sebastián entiende con claridad lo que es la adopción, a pesar de su corta edad, él es feliz escuchando una y otra vez cómo fue la llamada para anunciarle a su madre que pronto se podrían encontrar.

“Pienso que los amo”, contestó sin dudar un segundo el afortunado niño de 5 años, cuando le preguntamos qué pensaba de sus padres. Y aunque para él todo sea jugar e ir al kínder, Sebastián irradia felicidad por donde quiera que esté.

Para esta familia todo funcionó igual que si su hijo hubiera llegado a sus vidas por un método biológico, doña Zully tuvo 3 meses de licencia de maternidad, don Ricardo tomó vacaciones para lograr disfrutar y acomodarse al nuevo y esperado integrante del hogar.

Ambos concluyeron que están tan orgullosos de ser los papás de Sebas, que no volverían a someterse a algún tratamiento de fertilidad, al contrario, pronto este niño también tendrá una hermanita.

Si usted está en busca de un hijo(a), estos padres adoptivos aconsejan:

Si están convencidos de ser papás, busque todas las opciones a su alcance. El que nació para ser mamá y papá, tiene el instinto sin importar de donde provenga este hijo.

Hable con otra gente que haya pasado por casos similares, busque opiniones y literatura.

Valore hasta dónde va a permitir que llegue su desgaste emocional y económico, para que no caiga en el comercio médico.

Apóyense en el PANI como ente especializado, específicamente en la Oficina de Adopciones, de principio a fin del proceso.

La esperada llamada

Mamá: “Un 13 de agosto del 2005, me encontraba trabajando en la escuela y estábamos haciendo unos regalitos con los niños para el día de la madre; sonó el teléfono y vi que era del PANI, pensé –¡huy qué papel me faltará!—, y la señora me dijo –le tengo un regalo del día de la madre, si usted así lo quiere, le tenemos un chiquito de casi dos años—. Salí del aula, cogí el teléfono, llamé a Ricardo, grité, lloré”.

Papá: “Sentíamos una inmensa alegría, aunque casi no le entendí lo que ella me dijo por teléfono… esa era la llamada que tanto estábamos esperando”

Mamá: “Le dije al director de la escuela, —yo lo que quiero es irme—, afortunadamente tuve todo el apoyo, el teléfono no paró de sonar y a partir de ahí todo fue muy intenso y cansado”.

Papá: “No teníamos cosas específicas, sólo lo más grande, en otras ocasiones nos habíamos ilusionado en vano, por eso decidimos no comprar nada, hasta que ya nos concedieran la adopción, igual nunca habíamos tenido contacto con el niño, no sabíamos cómo era”.

Mamá: “Cuando fuimos a conocerlo para pasar un día juntos, nos pidieron un Barni para crear un vínculo… yo lo vi en el pasillo, se me tiró, nos abrazó y todo fue tan perfecto”.

“A las 8 de la noche lo fuimos a dejar de nuevo, y como no sabíamos qué talla de ropa usaba y el tiempo estaba en contra nuestra porque al día siguiente ya nos lo daban, le medimos el cuerpo por cuartas y a las 8 de la noche, luego de haberlo dejado en el PANI, fuimos a comprarle lo que creíamos iba a necesitar: ropa, shampoo y jabón fueron parte de la lista”.


Sobre esta noticia

Autor:
Arianna (1 noticias)
Visitas:
934
Tipo:
Reportaje
Licencia:
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