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Inteligencia Artificial, exige manejarse hacia el futuro con conocimiento personalizado

22/12/2019 20:46 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La Inteligencia Artificial es una herramienta a mano para codificar un conocimiento útil en el tiempo

Fusión y Convivencia

Me encuentro detrás de la computadora, para que ejecute el trabajo asignado. Estoy digitalizando sus contenidos en archivos ya organizados para que se impliquen en mi mundo interno. La razón es una y exclusiva, esta revolución se encuentra jugando con mis sentidos y, no me va a manipular. Por esto, preservo evidencias éticas y filosóficas que tienen la regulación de cualquier aspecto relacionado con la inteligencia artificial. Cuando escribo un artículo de prensa, los textos ya se encuentran explícitos y combinados para darles una visualización estrictamente humana. Así, todo lo construido tiene una apreciación de nuestra mente, quien mediante los procesos cognoscitivos tienen la originalidad de asociarse a la capacidad narrativa que expreso, mediante un toque personal de lo desarrollado.

Los avances tecnológicos, nos están permitiendo utilizar la Inteligencia Artificial y, necesitamos generar conocimiento para el futuro y aportar soluciones apropiadas a las demandas de la sociedad. Lejos de lo que pudiera parecer, el Derecho ha debido ocuparse de muchas cuestiones que la tecnología plantea en un contexto global en el que es necesario salvaguardar la posición de los individuos y la vida en sociedad. Hoy no nos resulta extraño hablar de un concepto consolidado como el de los derechos digitales.

Pero estos avances originan también numerosas incógnitas, evolucionan a un ritmo vertiginoso que requiere de capacidad de reacción para mantener las estructuras sociales y las garantías individuales que podrían peligrar si se dejasen a merced del cambio.

El espacio elástico que se abre a la realidad virtual es un continente infinito que replica los elementos de nuestra esfera tangible, pero lo hace en una nebulosa de interconexiones donde la ubicación o la acotación de los sucesos responde a reglas más etéreas. Es fácil determinar los límites de lo permitido en un contexto material regido por pautas espacio-temporales visibles, pero esta simplicidad se difumina en los dominios virtuales.

Estamos ante una de las atribuciones humanas más esenciales, más profundamente conectadas con el rol del individuo en la sociedad, pues canaliza su capacidad de comunicación, de creación de contenidos de valor, de intercambio con otras personas y de generación de cultura colectiva. Este derecho exige, por una parte, que se den las condiciones —sociopolíticas, acaso deberíamos decir— apropiadas para poder ejercerlo libremente, lo que podríamos denominar como “entorno de garantía” y, por otra, que se asegure el acceso a los medios necesarios para llevarlo a efecto.

 

De forma casi natural, al amparo de la libertad de expresión, la tecnología encuentra en el arte un lugar prioritario de expansión y experimentación, por la sencilla razón de que se ha convertido en un medio esencial para canalizar las manifestaciones humanas. La avidez de conocimiento, de novedad, de indagación y de superación lleva a muchos autores a incorporar cada vez en mayor medida recursos tecnológicos en sus producciones. Los propios

avances y la mutación de los lenguajes expresivos son motivo de reflexión y auto referencia, al tiempo que se toma consciencia de una cierta enajenación del individuo y del riesgo de un aislamiento inducido en medio de un entorno hiperconectado. Por otro lado, ha sabido verse la utilidad de las aplicaciones tecnológicas para amparar la creación artística.

La simetría se alinea para darnos un nuevo sueño

Uno de los principales problemas que se plantean es la determinación de la autoría, una condición genuinamente humana que da fundamento a la protección de la propiedad intelectual. El grado de desarrollo actual de los programas de inteligencia artificial hace que sean plenamente autónomos a la hora de producir nuevas piezas, tienen capacidad de aprendizaje y generan nuevos patrones sin pautas preinstaladas.

 

Disciplinas de humanidades como Ética o Filosofía, actualmente relegadas a un segundo plano, van a ser claves ante esta situación, en especial en sectores tecnológicos que van a generar enormes oportunidades de empleo, como la conducción autónoma o la inteligencia artificial.

 

Esta digitalización está acelerando un cambio trascendental a nivel cultural, tanto desde un punto de vista político como sociológico. Es por esto que el componente humanístico debe cobrar mayor fuerza como agente orientador y conciliador. ¿En qué proporción? Cuanta más tecnología, más humanidad. Hay que dejar la tecnología como medio y centrarnos en el fin.

 

Muchos expertos han destacado los riesgos de un desarrollo tecnológico sin control ético. La tecnología ha cambiado fundamentalmente nuestro mundo. A dónde vamos desde aquí, depende de nosotros. Hagamos tecnología con criterio

Y es que, todo el mundo coincide en que para hacer frente a los retos globales sobrepoblación, digitalización, igualdad educación…— necesitamos hacer un uso cívico de la tecnología.

 

Los humanistas del Renacimiento–otro momento de gran densidad de cambios históricos radicales y acelerados como el actual– se proponían, ante todo, entender el mundo en el que vivían, un mundo nuevo que estaban descubriendo a través de la ciencia, la técnica, las exploraciones, el pensamiento, el arte… y entender el lugar que el hombre ocupaba en él, es decir, la cultura. Ya desde el mundo clásico, pero de manera muy clara en el Renacimiento,

ese humanismo tenía una traducción eminentemente formativa: los studia humanitatis no eran entendidos como una doctrina sino como un programa educativo.

* Escrito por Emiro Vera Suárez, Profesor en Ciencias Políticas. Orientador Escolar y Filósofo. Especialista en Semántica del Lenguaje jurídico. Escritor. Miembro activo de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo. AESCA. Trabajo en los diarios Espectador, Tribuna Popular de Puerto Cabello, y La Calle como coordinador de cultura. ex columnista del Aragüeño

Debemos dejar el teléfono a un lado y codificar experiencias

 

 


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Emiro Vera Suárez (1493 noticias)
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