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“ Una vez me incendié en el escenario; pero la obra continuó”

13/02/2011 02:34 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

A sus 28 años de carrera artística, Marcia Saborío revive sus mejores momentos en el teatro, sus inicios; además de analizar la situación del teatro en Costa Rica

A media luz, con su mirada fijada en un libro y con una taza de café, se encuentra la actriz Marcia Saborío, antes de empezar su función en el Teatro Sala Calle 15. Con ansias espera la hora de subir al escenario, y presentarle a su público, la obra: “La Cuatrufia Reloaded”, personaje que ella misma describe como su alter ego: “Esta la parte positiva de ver la vida felizmente, a pesar de las adversidades que es La Cuatrufia, y de ser honestamente quien es, es un personaje auténtico y se enorgullece de serlo, es una extensión de mí.”, comenta la actriz.

En sus 28 años de trayectoria, Marcia le ha ofrecido al público una variedad de personajes, con los cuales se sienten identificados, y les han tomado aprecio. Pero, crear esa clase de personajes, le tomó varios años a la actriz: “Hay un proceso no solo de creación, sino de criazón, o sea crear y criar a un personaje son dos cosas diferentes, porque uno puede crear, buscar una estructura, un vestuario, pero cuando usted empieza, pasa tanto tiempo con ellos, llega un momento en que ellos ya tienen una psicología, tienen una historia, uno va inventando sus vidas, y se convierten en “personajes-persona”. Al hablar, sobre la identificación que sienten los costarricenses con sus personajes, ella asegura que todo se debe al proceso de observación; “Todos mis personajes, si usted los busca en la calle ahí los va a encontrar”.

Como en toda profesión, no pueden faltar las anécdotas, aquellos momentos que pusieron en aprietos a Marcia sobre un escenario, y que a su vez la hicieron reírse de sí misma: “Una vez me incendié en el escenario; yo era la mamá de Plufo el fantasmita, era una obra infantil, y yo salía con una luz de véngala y mi traje era de manta, entonces cuando salí, los chiquillos y los papás pegaban gritos y yo no sabía lo que pasaba, hasta que vi la llama que subía por aquí y uno como actriz, hay una reacción muy extraña en el escenario, que uno no para, yo dije el texto, y me fui para adentro pegando gritos en personaje (risas…), para que me salvaran, me apagaron entre todos, engrapamos el vestido y la obra continuo, en ningún momento fue que paramos ni nada.” –“Una vez que me caí en el escenario, me caí yo sola, me majé la chancleta y caí de fondillo, cuando vi todo el elenco viéndome, (risas…) faltaban como 10 minutos para que terminara la obra, y a partir de ese momento nadie se volvió a ver, para aguantarnos la risa. Pero son cosas, que al final te alegran y por dicha, además del incendio, no he tenido cosas que lamentar”. Marcia asegura que nunca se aburre de hacer lo mismo todas las noches, ya que en cada noche hay diferentes variaciones, dinámicas y anécdotas para recordar.

Pasión desde niña.

Según cuenta su madre, Marcia desde sus dos años de edad, tenía todas las cualidades para ser actriz. Le gustaba cantar, bailar, recitar e incluso fue reina dos veces, de un programa llamado: “Chungalandia” (Canal 7, 1960). En la primaria, Marcia seguía empeñada en ser actriz, siempre participaba de actos cívicos y otras actividades, y así fue hasta terminar la secundaria: “Yo salí del colegio directamente al taller nacional de teatro y después de ahí, pasé a la escuela nacional de artes dramáticas en la Universidad de Costa Rica.” Lo que la apasiona hacer es la comedia, y a pesar que los expertos dicen que es lo más difícil del teatro, para Marcia es todo lo contrario: “Yo no puedo decir eso, porque es algo que se trae, y no es algo que se aprende en la academia.”

En su carrera teatral ha tenido altos y bajos, sin embargo, considera que se ha ganado el cariño de un país entero, que a pesar de todo siempre ha asistido a sus obras de teatro: “Yo personalmente, puedo decir que he pasado tiempos muy difíciles y tiempos muy buenos, y en medio de todo eso, mi balance, es que yo he sido profeta en mi tierra, a pesar de todo, y que básicamente la carencia del teatro es en estructura económica y empresarial, no apoyo del público porque el público cuando le gusta un producto es fiel, y en mi caso tengo 28 años de respaldo de un país que me quiere”.

El aplauso del público que reciben los actores al finalizar una obra, aumenta su nivel de adrenalina, la actriz dice que esto en muchas ocasiones los puede llevar a perder el compromiso profesional que tienen, “Es cierto que somos bohemios, pero hay una razón clara para eso; usted sale a las 10 de la noche, después de haberle metido a su cuerpo toda la adrenalina del mundo, y de recibir el aplauso, que es más adrenalina, y está comprobado que para eso se ocupan dos o tres horas, yo puedo estar agotada, pero después de dar función usted no me acuesta, no logro el sueño. Y pienso que esa es como la franja sutil en donde podemos perder el compromiso de la profesión, significa, entonces, hay que irse a tomar una birrilla para poder bajar, el problema es que muchos se quedaron en la birrilla (risas…)”.

“Hay que tener demasiado empeño, constancia, y perseverancia, yo creo que no importa cuál sea tu carrera, siempre al principio va a ser difícil.."-Marcia Saborio

Por otra parte, Saborío, reconoce que el teatro costarricense ha pasado por sus momentos difíciles, pero que sigue siendo el mejor en Centroamérica: “Pues el teatro a pasado por sus procesos, verdad, y aquí hay un teatro muy bueno, de buena calidad. Más bien, Costa Rica tiene una trayectoria de mucha cultura, solo aquí en esta área tenemos 15 salas, y en comparación a Centroamérica, pues Costa Rica tiene mucho sentido, lo que pasa es que al teatro siempre lo afectan las crisis, sobre todo, las crisis han hecho que se abarate un poco el teatro, como que se ha perdido un poco la responsabilidad que el teatro tiene que tener mensaje, compromiso social, que debe transformar la sociedad de alguna manera.”

Marcia Saborío también llevó sus personajes a la televisión, en programas como “Caras Vemos” (Canal 7), “Festejos Populares” y “Giros” (Canal 6); actualmente solo se encuentra haciendo teatro, sin embargo, no descarta volver a la televisión, ya que lo disfruta al igual que hacer teatro: “Para mí, son medios de comunicación diferentes y ambos son muy ricos en posibilidades. Yo esencialmente, el teatro, porque es como lo que traigo en mi sangre. He pasado años sin hacer teatro, porque estaba fuera del país o porque estaba en televisión, y hubo un momento en el que yo decía, tengo que hacer teatro, aunque sea gratis. La Tele es un medio bonito, porque permite desarrollar más las ideas y llevarlas a otro nivel, por la tecnología y esas cosas, aunque es más impersonal, porque no tenés al público al frente, pero cuando salís a la calle, tenés mucho alcance y es lo que te da más reconocimiento al nivel del país”.

Ya se acerca la hora de salir al escenario, en donde Marcia le da vida a Diestre, pero antes de irse al camerino para calentar su voz, y realizar un calentamiento físico; Marcia le da una serie de consejos a las futuras generaciones que desean dedicarse al teatro: “Para un actor de teatro que está empezando, mejor que estudie otra profesión, (bromea)”, comenta lo que se necesita para realizar una carrera teatral exitosa; “Hay que tener demasiado empeño, constancia, y perseverancia, yo creo que no importa cuál sea tu

carrera, siempre al principio va a ser difícil, bueno en mis tiempos todavía eso era más problemático hablar de los actores, que éramos como los más rebeldes y los más expresivos, hoy por hoy, yo creo que nadie está exento de caer en las propuestas sociales, de que los caminos fáciles, la plata social, y bueno tal vez es más rico estar drogado a las siete de la mañana ensayando” – “Que entiendan que es una profesión de retos, de vocación y de compromisos, hay muchos que se van, y dicen, no ya no puedo más, y frustran su sueño, pero en todo caso, sí lo van a intentar que lo intenten al 100% con sangre y corazón, porque la satisfacción; al menos para mí ha sido inmensa, el respeto del país, de las personalidades, y también una buena calidad de vida, porque he podido también aprender a mercadearme, para que no se nos explote”.

Una mujer que ha dado lo mejor de sí al teatro costarricense, una actriz apasionada por su trabajo, es como se puede describir a Marcia Saborío, quien procura hacer reír al público a través de chistes cotidianos, que no incluyen ninguna mención homofóbica o racista. Sus personajes, tales como: Shirley Yahaira, Diestre, Thalía, Checho, La Fruta Prohibida, Tati, tienen un lado presente en todos los costarricenses.


Sobre esta noticia

Autor:
Adriana Pérez Hernández (12 noticias)
Visitas:
1189
Tipo:
Entrevista
Licencia:
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